LA REINA DE LA SIMPATÍA Y LA ELEGANCIA
La nueva reina había estudiado en Francia y seguido curso especializados sobre Civilización Occidental" en la Sorbona de París. Tenía 18 anos , media 1,66m y pesaba 46 kilos. Era soltera y también estudiaba danza con una profesora del Ballet Uthoff.
Luego de elegida, María Angélica confesaba:
"El día de la elección estaba hecha un atado de nervios, cuando al llegar al Carrera vi. un grupo de señoras que nos miraban. Una de las muchachas que estaba conmigo me sopló al oído: "Échate polvos en la nariz que ellas son el jurado que escogerá a la reina".
"Cuando las siete finalistas tuvimos que pasar individualmente a una sala para conversar con el jurado, miré de reojo la tarjeta de una de las señoras. Tenía escrita una lista con: belleza, garbo, personalidad, elegancia, simpatía y modo de caminar.
Entonces, le puse harta tinca a las contestaciones de las preguntas que me hacían y me paseé derechita, como que no sabía nada".
"La elegancia es condición innata de la mujer. No es necesario gastar mucho para lucir una linda tenida. Todo depende del gusto de cada cual".
"Sé cocinar, practico deportes. Siento debilidad por la lectura y la música y detecto el Rock, porque es poco decente".
"Lo único que no me gustó del concurso es haber quedado sola, sin la grata compañía de las demás candidatas".
"Me preocupa la política, porque es parte de la cultura general".
"En Chile, las costumbres son más liberales que en Francia. Aquí la joven aprende vida social antes que la francesa, aunque ésta es más independiente cuando llega a la mayoría de edad".
"Creo que los concursos son algo maravilloso. Me permitirá intentar el aumento del prestigio nuestro en USA. Deberían hacerse todos los años".
De esta manera finalizaba este singular concurso y al poco tiempo, María Angélica Salas tomaría el avión de Aerolíneas Peruanas, rumbo a Miami, para compartir durante 11 días con las más lindas de América. En su equipaje, muy bien doblados, una veintena de elegantes trajes especialmente confeccionados y uno típico campestre, obsequio de una casa de modas.