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Miss Dinamarca en traje de baño |
Las misses tuvieron dos jornadas de presentaciones ante las autoridades, invitados especiales y el jurado. En la primera noche se lucieron en atuendos regionales, trajes de baño y trajes de noche. Para la noche final iniciaron la presentación en elegantes trajes de noche, luego en traje de baño y nuevamente se cambiaron sus trajes de gala.
Antes del fallo fueron anunciadas las invitadas especiales: Miss Europa, Miss Escandinavia y Miss Naciones 1963. Si el año anterior el público y el jurado habían coincidido con el resultado de la ganadora, la cálida noche palmesana del primer día de Julio era diferente: apenas conocido el fallo en que daba a la rubia Miss Dinamarca como la reina surgían las protestas. Aunque la mayoría de los reporteros habían quedado felices con la decisión de "la preciosa Susana Holmquist, una belleza muy de nuestros días , calificada como la cara más interesante del concurso" dirían más tarde, hubo un gran sector del público que hizo ver su descontento.
La cosa había empezado con la eliminación del grupo de 10 finalistas de la española María José Ulla, una de las fuertes concursantes a ceñirse la corona. También hubo protestas por la eliminación de USA de entre las cinco finales.
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Inglaterra, la favorita del público |
Continuaba la elección y seguía el descontento de los presentes que no encontraron merecido el tercer lugar otorgado a la representante Alemania. Sin embargo el abucheo fue casi general cuando Miss Inglaterra fue nombrada segunda y no ganadora. "Miss Inglaterra, Miss Inglaterra, Miss Inglaterra" se oyó exclamar por todos los rincones en forma ensordecedora.
La realidad es que la desconcertada inglesa Diana Westbury, que no entendía que pasaba, fue aclamada con más entusiasmo que la propia Miss Naciones.
A manera de calmar los ánimos, unos de los organizadores declaró: "El fallo no sólo premiaba a la belleza y elegancia, sino que además puntaba la cultura de cada concursante y que los cinco idiomas que Miss Dinamarca dominaba, habían sido un factor importante en la elección".
A pesar de haber resultado vencedora una rubia preciosa, de bello cuerpo y elegancia, el concurso sería recordado por el descontento del público y la controversia.
Tampoco dejó de ser curioso la declaración de la ganadora Susan Holmquist a la prensa terminada la competencia:
"Unos señores calvos y algo bebidos me dieron el triunfo injustamente, ya que quien el público prefería era la representante inglesa".