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INGRID VILA RIVEROS |
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Por Ricardo Güiraldes
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Esa mañana, una muchacha de 19 años se levantó con la ilusión de repetir la hazaña de Rosita Merello y darle una corona a su nortina Antofagasta. Por ahora, lo único que tenía en común con Rosita, era ese Cadillac que manejaba en la ciudad del salitre y que su padre había comprado a la ex Miss Chile 1955.
La primera etapa del concurso ya estaba superada: la noche anterior había logrado ubicarse entre las diez semifinalistas, de un grupo de 16 participantes. ¿Su nombre? Ingrid Vila. |
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Las 16 postulantes posan en la noche de la elección de las semifinalistas, en la presentación previa a la elección de Miss Chile 1967. Abrió el desfile la representante de Antofagasta |
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Antes de las preliminares, la prensa llegó hasta el hotel Carrera a fotografiar a las candidatas. Arriba, Ingrid Vila fue publicada en la portada de una revista semanal |
Hacía días que Ingrid estaba en Santiago y al igual que las otras concursantes de provincia, se arregló en la habitación del hotel. Se probó el traje de baño azul marino con franjas verdes y rosadas y decidió lucir ese vestido de cocktail color claro, que le llegaba hasta la rodilla. Eran los años sesenta, pero en su maleta no había minifaldas. Todo su vestuario era de invierno. De ganar tendría poco tiempo para renovarlo por tenidas veraniegas que estuvieran de acuerdo al calor de Julio en Miami.
Se lavó el cabello, se peino ella misma y casi no se maquilló. En realidad, nunca lo hacía. Tampoco se le ocurrió leer su horóscopo. Si no lo había hecho al coronarse reina de clásico local o al ganar el concurso Miss Iberia ¿por qué ahora?
Los premios no eran gran incentivo. Después de todo no eran muchos: dos trajes de baño, una joya de fantasía, un canasto de cosméticos y un juego de blusas con medias del mismo color. Sin embargo volar a Miami era lo que más la emocionaba. No había dejado nunca el país y de ganar, tendría que cancelar ese viaje de curso a Salta, Argentina. Ese mismo curso del segundo año de Tecnología Médica de la Universidad del Norte, que ahora esperaban optimistas el triunfo de una de sus compañeras.
Las ventanas de su habitación dejaron ver un soleado día de invierno y los vidrios reflejaron la imagen de una bella rubia de ojos café y medidas perfectas: 90-60-90. La muchacha mentalmente repasó sus gustos y cualidades. En una competencia de belleza había que estar preparada para cualquier tipo de preguntas.
En cuanto a las comidas, diría que le gustaban las parrilladas y los "spaghettis" y que sólo cocinaba por receta. ¿Y si le preguntaran por su hombre ideal? Simpático, educado, culto, respetuoso, alto y sin bigotes. ¡Ah...y en lo posible con profesión!
Ahora sólo quedaba mantener la calma y esperar unas horas para subir hasta el salón del piso 15 de hotel Carrera y enfrentar la competencia. |
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Las diez semifinalistas son oficialmente presentadas por el animador del Canal 9 TV, Alejandro Michel Talento. De izquierda a derecha: Temuco, Santiago, Santiago, Santiago, Vallenar, Santiago, Santiago, Santiago, Santiago y Antofagasta |
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ELIGIENDO UNA MISS CHILE
Las 10 candidatas semifinalistas se identifican una a una ante un micrófono instalado en la pasarela y luego posan en conjunto. Hay de todos los tipos y para todos los gustos. Bellezas de apellidos extranjeros y otras muy chilenas, altas y bajas, de ojos claros y de ojos oscuros. Nortinas morenas y nortinas rubias. Todas sonríen y obedecen disciplinadas las instrucciones de los fotógrafos que quieren registrar cada detalle de la competencia.
SURGEN LAS FAVORITAS
Ahora las candidatas desfilan en trajes de baño y al mejor estilo de los concursos de belleza internacionales, llevan una banda que identificaba su lugar de origen: siete de Santiago, una de Antofagasta, una de Vallenar y otra de Temuco.
Los invitados y familiares aplauden entusiasmados y ya en esta presentación comienzan a destacar algunas candidatas. Cecilia Fredes, tiene linda figura y un tipo muy exótico, casi como si fuera una Miss India. También luce estupenda Alicia del Pedregal, para muchos el mejor cuerpo de la noche. Muy sexy y segura, la representante de Temuco y todos quedan impresionados con los ojos claros de María C. Nuñez. Pero, aunque temprano en la competencia, los periodistas y fotógrafos ya comienzan a tener una favorita: en cada oportunidad que Ingrid Vila se asoma en la pasarela, la orquesta toca los acordes de "Antofagasta", ese inmortal vals de Armando Carrera.
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El desfile en traje de baño: Una vez finalizado los desfiles individuales, las candidatas se ubicaron en el centro de la pasarela y posaron par la prensa. Radio Cooperativa Vitalicia, transmitía a todo Chile los pormenores de la elección |
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EL JURADO COMIENZA A PONE NOTA
El jurado no se pierde detalle. Entre ellos, la periodista Yolanda Montecinos analiza concentrada, pone nota, levantaba la cabeza, analiza y vuelve a calificar. Es un jurado aplicado y concentrado. "El puntaje deberá ser ponderado en tarjetas especialmente confeccionadas y las notas variar desde el 0 al 20. Calificar la belleza de cuerpo y rostro, impresión general y desplante" -les había instruido uno de los organizadores.
El puntaje a la cualidades físicas ya está finalizado y ahora queda conocer cómo piensa la juventud chilena de los años sesenta.
Comienzan las preguntas y según la opinión de un periodista exigente, "algunas son bastante tontas". También las hay de tono serio y profundo:
¿Cuál es su postura con respecto al control de la natalidad?.
"Responder sobre el control de la natalidad es difícil. Tiene una respuesta de dos caras. Una, para quienes son católicos, que creen firmemente que no pueden privar a otro ser el derecho de nacer -opina segura Ingrid Vila- y para los otros que ven que el índice de la natalidad amenaza con impedir la subsistencia del mundo" -termina diciendo Miss Antofagasta, y su pensamiento es recompensado con un cerrado aplauso de la concurrencia.
Otro jurado se interesas por saber a quién quiere y a quién no:
"Amo a mis padres y por suerte, aún no he odiado a nadie ni a nada". continúa Ingrid.
El jurado se está entusiasmando y sigue interrogando a la rubia antofagastina, que para todos tiene una respuesta.
¿Lo que más desea para su ciudad?
"Espero se termine la construcción del Teatro Municipal y que haya fondos para un buen asilo".
El panel de jueces ya parece tener el panorama claro y ahora sólo queda encontrar una persona que no se equivoque al sumar y cuente todos los votos.
Las candidatos esperan sentadas en el final de la pasarela, separadas del público por unas pesadas cortinas. Algunas están muy calladas y otras fuman nerviosas. El locutor de radio Cooperativa, trata de describir cada detalle y traspasar a sus auditores la emoción del momento.
"¿Estás nerviosa?
"Para nada", es la breve respuesta de la representante de Santiago, que apenas lo mira con sus "ojos maravillosos". |
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El nombre de la nueva Miss Chile es anunciado y la ganadora saluda al público. Atrás aplauden las finalistas |
La banda, una corona, una joya de fantasía y la alegría del triunfo |
Las Cinco Finalistas posan para la prensa: María C. Nuñez, Silvia Bahamondes, Ingrid Vila, Cecilia Fredes y Alicia del Pedregal |
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CELEBRAN LAS PROVINCIAS
Es ya la madrugada y las tarjetas con anotaciones y puntajes arroja el nombre de las finalistas y la nueva Miss Chile.
-Sumar no cuesta nada- diría un jurado con dotes matemáticos.
"En quinto lugar, la representante de Santiago María C. Nuñez". Los ojos de la nombrada resplandecen como nunca, bajo los flashes y focos encendidos.
"Cuarto lugar, La representante de Santiago Alicia del Pedregal. La morena posa como experta modelo y sonríe satisfecha. Dos años más tarde resultaría tercera en otro concurso Miss Chile.
"Tercer lugar, la representante de Temuco, Silvia Bahamondes. La curvilínea belleza sureña avanza feliz derrocarán simpatía.
"Con 750 puntos y en segundo lugar, la representante de Vallenar, estudiante de Sociología y modelo, Cecilia Fredes". La linda morena de cabellos lisos y largos, recibe un gran aplauso de la concurrencia, que respalda su buena ubicación. Por primera vez una representante de Vallenar participaba en un Miss Chile y ella casi había ganado.
Luego vino una pausa, que para todo el mundo duró un siglo. El animador oficial interpreta la importancia del momento y con voz solemne anuncia:
"Con 830 puntos, de 19 años y representante de Antofagasta, Miss Chile 1967 es la señorita Ingrid Vila Riveros.
El público estalla de alegría. La orquesta y los aplausos hacen tintinear hasta las lágrimas de cristal de las lámparas que cuelgan sobre la pasarela.
Ingrid Villa no pudo contener sus lágrimas. Se acuerda de su padre, el comerciante descendiente de españoles que sigue los pormenores de la competencia en la radio desde Antofagasta. También recuerda a sus cuatro hermanas. Desde muy cerca de la pasarela su madre la mira orgullosa.
La nueva reina es la única sorprendida. Antes que le colocaran la corona de Miss Chile ya todo el mundo lo sabía. Era difícil que los expertos y periodistas se hubieran equivocado. Los reporteros gráficos habían dado la tónica, fotografiándola durante todo el transcurso de la competencia. Las luces de la televisión y los flashes de los hombres de las cámaras la habían tenido en todo momento de predilecta. |
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Un improvisado trono para enfrentar las primeras entrevistas |
La noticia del triunfo es publicada en todo Chile |
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DE LA PAMPA VINO MISS CHILE
Antofagasta despertó con el sonido del carillón que remeció de júbilo la ciudad y hubo casi fiesta nacional por el triunfo de una de sus mujeres.
Centenares de telegramas del Intendente, Alcalde y otras personalidades del club Antofagasta-Portuario llegaron hasta la habitación de la nueva Miss Chile, en el Hotel Carrera.
A pesar de haberse acostado de madrugada, Ingrid despertó temprano y asumió su papel de reina a la perfección. Toda la prensa nacional quería entrevistarla y fotografiarla.
Vistiendo una falda angosta -hasta la rodilla- un "Beatle" de canutón, un medallón y zapatos de taco alto, demostró la misma sencillez que la había caracterizado durante toda la competencia y accedió a las peticiones de poses y saludos sin perder la sonrisa.
Al día siguiente el diario El Mercurio publicaría esas fotos a gran tamaño en su primera página. Igual cosa harían otros periódicos y publicaciones nacionales.
Junto con los miles de detalles y preparativos para su viaje al Miss Universo, Ingrid Vila se dio tiempo hasta para asistir a un homenaje en su nombre, realizado por los antofagastinos en Santiago. Con sus maletas renovadas con un ajuar más veraniego, un traje de huasa y un vestido de noche azul con mangas largas, el 5 de Julio, a las dos de la madrugada, Miss Chile subiría junto a su madre al avión que la llevaría, desde Los Cerrillos hasta Miami Beach, a competir por el cetro de la mujer más linda del universo... |
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