SONIA BRAVO TOFFANARI:
Conversando con la chilena ganadora del concurso Miss Objetivo Internacional 1968
Con el título de segunda Miss Chile, Sonia Bravo representó a Chile en Sao Paulo y ganó la corona de Miss Objetivo Internacional 1968. Hoy nos cuenta de esa época.
Desde el momento que Sonia Bravo apareció entre las candidatas a Miss Chile 1968 su vida no sería nunca más la misma. Su belleza morena revolucionó de tal manera a la prensa, que llegó a ser bautizada como "Sonia la Única", apodo que se daba a la cantante chilena Sonia Von Schrebler, del dúo Sonia y Myriam.
En una reñida elección, Sonia se tuvo que conformar con el segundo lugar. Pero, a pesar de no haber ganado, los reporteros gráficos le otorgaron la banda de Miss Objetivo Chile y con ese título partió a Sao Paulo al concurso Miss Objetivo Internacional.
En Brasil encantó al jurado, que la eligió en forma unánime como la más bella.
Muchos años después de ese triunfo, nos encontramos con ella en Londres, cuando acompañó a su hija Vanessa Cárdenas, Miss Venezuela, al certamen Miss Mundo 2000.
En esa oportunidad conversamos y recordamos su época de reina. Ahora, volvemos a conversar y dejamos archivados sus recuerdos en esta entrevista especialmente realizada para Chilean Charm.
CAMINO A LOS CONCURSOS

¿Dónde naciste y dónde estudiaste?
Nací en Santiago de Chile y estudié Kinesiología en la facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Además de estudiante eras modelo ¿Cómo mezclabas ambas actividades?

Fui modelo de televisión, en el programa Sábados Gigantes de don Francisco, de pasta dental Odontine, de medias Monarch. También fui modelo de trajes de baño, hice pasarela y muchas otras cosas interesantes. El asunto era que aún no me había graduado y para mí era muy importante terminar la carrera.

Con Danae Sala, pertenecían a la agencia de modelos ICI ¿Fueron ellos quienes les sugirieron participar en Miss Chile?
Sí, esa fue la agencia a la que pertenecíamos. Desde un principio se nos mencionaba a las dos como ganadoras.

¿Qué recuerdos tienes de la etapa previa del Miss Chile?
Recuerdo muchas cosas que pasaron en las actividades previas: el peluquero de moda y del concurso era Luigi muy extravagante, con sus ideas locas y yo muy formal y tipo deportiva. Mi pelo lucía muy natural y así era como me habían conocido y escogido. Sin escarmenados ni tinturas raras. La ropa de "Marisela modas", que me vistió y siempre confió en mí. Hace algunos años la fui a visitar y estaba muy anciana. Se acordó, me abrazó y recordamos todos esos momentos maravillosos que pasamos durante las pruebas y consiguiendo los cristales de roca que adornaron el vestido. El tiempo me faltaba e interrumpía mi universidad. Debía repartir el tiempo inteligentemente para que nada fallara.

¿Llegó el 27 de junio y quedaste dentro de semifinalistas, pensaste que ganarías?
Sí, llegó ese día y siempre pensé que era la ganadora. Me alentaban mucho Gloria Legisos, el patrocinador de los trajes de baño y Ana María, la dueña de la agencia.
También mis amigos, familiares y la prensa, que siempre me dio como ganadora. Incluso supe que ellos tenían preparados los titulares el día anterior y yo como ganadora. ¡Hubo que cambiar todo!
A mi llegada al concurso todos me habían dicho que sería la próxima Mis Chile. Me decepcioné.
Con respecto ha no haber ganado, Sonia tienen una versión relacionada con dos jurados, que para que no ganara, la pusieron nota 0. El puntaje ese año era de 1 a 10O. Sin embargo Sonia cuenta filosóficamente:
Gloria Legisos, Miss Chile 1954, luchó hasta el último momento para que yo fuera la primera ganadora, lo mismo el patrocinador de los trajes de baño Catalina y otros jurados.
Pero el concurso no lo perdí. Me siento la ganadora. La prensa es la que escoge... El puesto de virreina me dio más satisfacciones. La votación era de 1 a 100 y se parcializaron. No hubo justicia. Me siento orgullosa, porque al poco tiempo sería la primera chilena en ganar un concurso internacional de belleza: Miss Fotogénica del Mundo, en Brasil.


Al obtener el segundo lugar, uno de los premios fue viajar junto a la ganadora al Miss Universo ¿Cómo fue estar en el Miss Universo como espectadora?
Viajamos a Miami las cuatro candidatas ganadoras: Ana María Barón, Luz María Gibert, Danae y yo. Allá me esperaba un primo que vivía en Miami y me presentó a un director de cine y el señor me sugirió que me quedara allá. Perdí la oportunidad, porque como te comenté, no me había graduado de kinesióloga y para mí, eso era muy importante. También mi familia.
En ese entonces las distancias eran muy largas. Imagínate que demoramos 24 horas en llegar a Miami, en un vuelo de Ecuatoriana de Aviación, patrocinadores del Miss Chile. También conocí a un millonario ejecutivo. Me pidió matrimonio y ofreció todo el oro del mundo, pero nada me convenció.

Los recuerdos que tengo como espectadora, fue que yo debía estar ahí, concursando y alojada con las candidatas internacionales en el hotel Fontainebleau, el más lujoso de esa época. Terminado el concurso me invitaron a cenar con Raquel Welch, Omar Sharif y Frank Sinatra. Fue lo mejor que me pudo haber sucedido en ese entonces.

Junto con el título de Segunda Miss Chile obtuviste el derecho a representarnos en Brasil en el concurso Miss Objetivo Internacional ¿Qué nos podrías contar de esa experiencia?

Representar a Chile en San Pablo fue una experiencia maravillosa. Los regalos, los viajes por todo Brasil. Ganarle a las "garotas" no fue fácil. Lo que me sirvió fueron los atributos que tu mencionaste anteriormente: sentirse segura y orgullosa de representar a esa larga y angosta faja de tierra chilena, como me lo dijo un periodista, que me comparaba a mí con Chile.

¿Cómo fue regresar a Chile habiendo ganado el título internacional?
Cuando gané el concurso en Brasil, fue apoteósico, tanto nacional como internacional. El presidente de Brasil me saludó y también el presidente de Chile, Eduardo Frei, que me recibió en La Moneda. En Rio de Janeiro me pasearon como una reina en un carro deportivo por el Estadio del Maracaná. Pelé me invitó a su casa y el embajador de Chile en Brasil ofreció una cena a la comitiva chilena. Me regalaron muchas cosas nativas de esa hermosa tierra que me dio el triunfo justamente y que en mi propia tierra no lo hicieron.

En 1969 los organizadores del concurso Miss Mundo Chile te invitaron a participar ¿Por qué no intentaste nuevamente en ser Miss Chile?
Efectivamente, los organizadores del Miss Mundo Chile me invitaron a participar, pero no acepté. Les dije: "Yo no soy profeta en mi tierra".
El hermoso rostro de Sonia Bravo, Segunda Miss Chile 1968
Miss Chile aparece tras el globo terráqueo al ser anunciada Miss Objetivo Internacional 1968
Sonia posa en Rio de Janeiro después de haber ganado el título de Miss Objetivo Internacional 1968
EL CONCURSO MISS OBJETIVO INTERNACIONAL 1968

Sonia Bravo viajó a Sao Paulo dispuesta a dar la batalla y lograr una corona internacional para Chile. Su sonrisa perfecta, su altura, cabellos negros azabache e impactante figura, cautivaron desde el momento que llegó al concurso acompañada de una reducida delegación chilena.
Candidatas de una media docena de países y más veinte chicas de otros estados brasileros soñaban con llevarse la corona.
El concurso regía con normas muy claras: antes que nada había que ser fotogénica, elegante y desenvuelta. También era indispensable tener una evidente belleza física y cultura general.
Durante los días que duró el concurso, jueces de incógnito observaban y analizaban cada movimiento de las postulantes. Eso les serviría como índice de su votación.
Sin embargo, el clima frío y lluviosos de Sao Paulo le jugó una mala pasada: dos días antes de la elección, Sonia cayó a la cama con un fuerte resfrío, que casi la dejó fuera de competencia y el médico le aconsejó que no le convenía presentarse.
Guardando cama hasta pocas horas de la final y su deseo de representar a su patria, le permitieron estar en la pasarela del club Pinheiros, donde se realizó la elección.
El recinto estaba abarrotado de un público entusiasta y diversos medios de prensa local. Las candidatas desfilaron en trajes de noche, trajes típico y trajes de baño. El jurado analizó a las candidatas desde todos los ángulos y se seleccionó a las ocho finalistas. Sonia Bravo seguía en la competencia.
A medida que avanzaba la noche y aumentaba el nerviosismo, los aplausos de la concurrencia estallaban en cada oportunidad que desfilaba Miss Chile. Sonia Bravo ya era la favorita.
Al centro del escenario con las banderas de los países y estados en competencia, se había dispuesto un inmenso afiche con el globo terráqueo, realizado en un delicado papel de seda, que la nueva reina debería romper y traspasar para recibir su corona.
El nombre de las finalistas fueron anunciados y llegado el momento de llamar a la ganadora, Miss Chile hizo su entrada a través del papel de seda, entre los aplausos del público que, haciendo alusión a su apellido, gritaban "¡BRAVO!".
Terminaba la competencia, una escultural morena de 21 años y 1.75m de altura, daba a Chile una corona de belleza internacional.
Antes de regresar a Santiago, Sonia fue invitada a Rio de Janeiro y entre varias actividades oficiales le correspondió dar el puntapié inicial a un partido de fútbol en el estadio Maracaná. La prensa local captó cada detalle de la visita real y esa imagen recorrió los noticiarios internacionales.

Sonia contaba en una entrevista realizada en 1968, una vez finalizado el concurso
"...A pesar que el concurso duró varios días, no tuve mayor oportunidad de conocer a los brasileños. Todo giró en torno al concurso.
Sólo hice amistad con algunas concursantes, especialmente con la niña que representó a Minas Gerais.
Fue muy bien organizado. Por momentos parecía estar en el Miss Universo.
Recibí muchos regalos. Entre los premios gané cerca de diez millones de pesos en dinero efectivo, un anillo de brillantes, confecciones de alta costura, cosméticos y una inmensa copa de plata.
También, Sonia había sido tentada con ofertas para trabajar en la televisión brasileña, pero las había rechazado todas..."

"...No acepté las ofertas de trabajo en Brasil porque tenía que volver a Chile a terminar mi carrera de Educación Física en la Universidad de Chile. Obtener mi título es lo más importante para mí. Realizarme como profesional, como mujer y como esposa. Nada más..."

"...Existen muchas razones por las que no tenemos más reinas. En primer lugar, las concursantes no se preparan convenientemente. Estuve presente en la elección de Miss Universo 1968 y muchas candidatas viajaron con maquilladores y modistos propios. Las chilenas van así no más.
Creo que el vestuario hace un ochenta por ciento. Hay que competir con las Europeas que lucen lo mejor del continente. El vestido con que yo me presenté en Brasil, no tenía perlas ni diamantes, ni colgajos de oro como el de otras concursantes. Era sobrio y elegante y pienso que es lo que le gustó al jurado.

"... Yo no esperaba ganar, ya que soy muy pesimista, sin embargo también soy perseverante..."
Un fuerte resfrío casi la deja fuera de competencia
Miss Chile con la copa de Miss Objetivo Internacional
En el estadio de Maracaná le corresponde dar el primer puntapié de un juego de fútbol
Chile gana en Brasil
Sonia es portada en una revista chilena
LA VIDA DESPUÉS DE LOS CONCURSOS

¿Qué rumbo tomó tu vida después de esa etapa de los concursos de belleza?
Mi vida después transcurrió como una mujer exitosamente profesional. conocí a mi esposo -un ingeniero de nacionalidad colombo/venezolana- que estaba en Chile, contratado por la O.E.A. y haciendo un magister en Ingeniería Civil de Minas, en la Universidad de Chile. Como era extranjero no sabía de concursos ni nada, es un intelectual e investigador. No supo nada de mi reinado hasta que me pidió para casarnos y le conté. Casi se muere, evidentemente sospechaba, porque donde íbamos me conocían e incluso me aplaudían y él no entendía porque y yo me hacia la loca. Ahí supe que era mi príncipe azul. llevamos 35 años de matrimonio, con 4 hijas, 2 nietas y 3 nietos.

¿Y dejaste definitivamente Chile ?

Sí, pero antes de viajar a Venezuela, mi esposo fue contratado en una mina de oro en Colombia, como superintendente de la mina, y yo le dije que lo acompañaba siempre y cuando yo tuviera trabajo. Entonces, fui contratada en el hospital del campamento minero como directora del mismo. Una experiencia maravillosa y muy provechosa para mi futuro como profesional de las ciencias de la salud. Posteriormente, mi esposo fue contratado a Nicaragua. Finalmente a Maracaibo, Venezuela. Mi esposo se especializó en petróleos y fundó su propia empresa.
Yo trabajaba en mi profesión en un instituto de niños con parálisis cerebral y síndrome de Dawn, también daba clases en la Universidad del Zulia.
Así transcurrió mi vida, entre trabajo y diversión nacieron mis 4 hijas. Hice unas pasarelas en beneficio del Instituto donde trabajaba y recolectábamos dinero para la fundación. Como ves he dedicado mi vida al servicio de los demás, filantropía.

SUS HIJAS Y LOS CONCURSOS DE BELLEZA
Cuando más tarde viajamos nuevamente a Colombia por cinco años, esta vez a Bogotá, a formar una sucursal de la empresa venezolana, las hijas estaban pequeñas.
En ese entonces la mayor tenía 17 años y concursó en el Miss Model y ganó. Hizo televisión y propaganda publicitaria. Fue escogida para concursar en el Mis Colombia, pero no se interesó.
Regresamos a Venezuela y continuamos con nuestras actividades y a nuestra hija mayor le volvieron hacer la misma proposición de representar a Colombia como Señorita Colombia y por segunda vez rechazó la oferta. Después de un tiempo Osmel Sousa le propuso a mi tercera hija Vanessa participar en el Miss Venezuela 2000 y ganó.

¿Le diste algún consejo de tu experiencia?

Una vez escogida Miss Venezuela, me posesioné de su reinado y le aporté todo mi apoyo y experiencia. Fue duro entender esa filosofía de vida, donde había que levantarse de madrugada y acostarse de madrugada y trabajar los 365 días en el reinado. No había tiempo para nada.
Su experiencia en Londres fue muy parecida a la propia mía. La prensa y el internet la daban por ganadora. Incluso la prensa local la entrevistó en el cuarto del hotel como ganadora.
Finalmente no ganó.. Se repitió la historia. Le ofrecieron trabajar en Estambul y estaba tan bloqueada que rechazó la oferta. Lo mismo mi esposo y yo. Lo único que queríamos era regresar a casa y olvidarnos de los reinados.
En Colombia Vanessa trabajó mucho tiempo como modelo. Se graduó como profesional en lenguas y estudios socioculturales en idiomas francés e inglés. Hoy está casada y tiene un niño de 19 días, que tengo en brazos mientras te escribo ya que me lo dejaron por un rato.

¿Sigues en la actualidad los concursos de belleza? ¿Qué Miss Chile recuerdas?
Siempre sigo los concursos. Siento alegría y tristeza ... quizás me involucro, como madre de reina y por mi propia experiencia.
De las chilenas recuerdo a Gloria Legisos como una gran concursante y que dejó muy en alto el nombre de Chile. Muy señora y fina en su trato.

¿Qué fue lo positivo y lo negativo de haber llevado una corona de belleza?
Empiezo con lo primero. El reinado físico pasa a ser esa belleza interna que está presente en toda mis actividades como mujer, como profesional, como esposa, como madre y abuela.
¿Lo negativo? No haber tenido entonces la experiencia y cancha que uno va acumulando a través de los años.

¿Te arrepientes de haber participado en el concurso Miss Chile?

Jamás me arrepentiré de haber concursado en el Miss Chile ni en el Miss Fotogénica. Fue una experiencia que marcó toda mi vida, en el sentido de haber podido conocer mucha gente y haberme codeado con personajes que no estaban a mi alcance. En ese entonces no pensábamos en la globalización, en el T.L.C., en el internet, en aviones supersónicos y Estados Unidos, donde tuve la oportunidad de permanecer un tiempo viajando, era una potencia mundial. Eso me ayudó en gran parte a madurar y a crecer en mi vida.

¿En la actualidad te reconoce la gente al escuchar tu nombre?
Sí me reconoce la gente, por supuesto y donde he viajado sin saber que he sido reina me preguntan si lo fui. ¡Yo orgullosamente les afirmo! Mis fotos han ocupado las paredes de todas las aproximadamente 50 casa donde he vivido.
Según comentarios de la gente y yo lo siento así, mi imagen como ex reina no se ha perdido a través de los años, aún me conservo muy bien y yo me siento orgullosa de mi persona.
Mi salud es lo más importante y mi imagen interna se refleja en la parte externa. La verdad es que la vida se ha portado muy bien conmigo, porque yo también he aprendido a vivir intensamente cada momento como si fuera el último.

¿Guardas aún las coronas y bandas que obtuviste como Reina de belleza?
Sí, conservo las coronas, el cetro, periódicos y fotografías. Actualmente me siento realizada. Ahora estoy dedicada a estudiar esoterismo y cábala. Hago deportes, cuido mi salud y asisto a todos las actividades culturales que ofrece el club donde soy miembro. Viajo por todo el mundo y me quedo varios meses donde viven mis hijas mayores. Disfruto la vida con las costumbres de esos países y comparto con la gente y su cultura y mis nietos son los más importantes para visitar. También viajo a mi tierra a fin de año, donde permanezco por dos meses aproximadamente.
Modelando en 1967
En Miss Chile
En el Miss Chile
Semifina Miss Chilel
Danae y Sonia
En Sao Paulo
Sonia vuelva a Chile
Con su hija Vanessa
Sonia en el 2009
® Por Ricardo Güiraldes, especial para Chilean Charm. Londres, Julio 2009
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