En Septiembre de 1975, María Carolina Servanti, una muchacha alta, de ojos café y cabellos largos y castaños, fue coronada Miss Ritmo y también la última reina que esa publicación eligiera. Ese año, después de votaciones en cupones publicados en la revista, cuatro candidatas finalistas enfrentaron a un jurado en el Salón Colonial del Hotel Carrera. Meses antes, otra postulante había abandonado la competencia al ser designada Miss Chile Universo. Ella era Raquel Argandoña.
Chilean Charm reproduce la emoción de esa noche, tal como lo contó María Carolina para los lectores de Ritmo:
"Todo fue tan rápido, que es muy poco lo que me acuerdo bien. Cuando llegué al hotel, un poquito atrasada, la estilista nos daba ánimo mientras nos peinaba. Recuerdo que después nos maquillaron y una a una nos fuimos presentando ante el jurado. Cuando me llamaron me tiritaban las piernas y ahí me puse muy nerviosa, pero la presentación de Antonio Vodanovic me hizo entrar nuevamente en confianza. De ahí para adelante es poco lo que recuerdo bien... Fue todo tan rápido... Y aunque anunciaron que yo era la ganadora, simplemente no lo podía creer... me parecía imposible que fuese verdad...
Enseguida se sucedieron sin respiro los abrazos, las felicitaciones, las entrevistas de radio y televisión y las fotografías... decenas y decenas de fotos desde todos los ángulos imaginables". |