UNA CHILENA MUJER-MUJER

Trabaja y estudia Biología en la Universidad de Concepción, nació en Temuco y sus padres viven en Valdivia. Tiene un espíritu muy independiente y espera casarse en serio cuando llegue el momento. Por ahora prefiere esperar y viajar.
Ama la naturaleza, detesta la soledad, pero aprendió a soportarla con valentía.
La Miss Chile 19766 es una mujer hermosa por dentro y por fuera. Muy rubia, de ojos grandes y asombrados, tímida, sencilla, pero que sabe lo que quiere. Afectiva y con tendencia a una melancolía que trata de superar cultivando el sentido del humor. Representa la belleza chilena en un estilo muy internacional, pero que al mismo tiempo se da con frecuencia en nuestro país y especialmente en el sur. Ya había ganado antes dos concursos: Reina de los Ríos, en Valdivia, que le permitió viajar a Holanda y Miss Mechona '76 en la Universidad de Concepción.
Nunca se imaginó ganar el título de Miss Chile. Hasta última hora se negó a inscribirse, incluso intervino el Intendente para ayudar a convencerla de que aceptara. Su mayor preocupación radica en sus estudios de Biología que, obligatoriamente, quedarán postergados por un tiempo, mientras cumple con el itinerario que la llevará a Hong Kong a competir por el título de Miss Universo.
Elegirla fue una tarea ardua para el jurado. La competencia era tal que hasta último minuto el nombre de la ganadora constituyó una incógnita. La sorpresa de Verónica fue mayúscula. "Había tantas que se lo merecían". Se veía radiante con su corona y sólo atinaba a sonreír y llorar. Y sus compañeras fueron efusivas para manifestarle su alegría y felicitarla. Ella tiene ángel y supo conquistarse la simpatía de todas las candidatas, con muchas de las cuales estableció una sólida amistad.
Sin embargo, después que todo Concepción celebró el triunfo de Verónica, que el país entero supo de los resultados del torneo, ella aún no podía comunicarse con sus padres y compartir la emoción. Estos viven en un fundo de la provincia de Cautín, que administra el papá, en pleno campo, y la comunicación tiene sus dificultades. Sólo le quedaba suponer que se enterarían por los noticiarios. Pero Verónica está acostumbrada a esta situación. Se ha forjado el carácter de estudiante independiente, como muchas que viven lejos de sus familias en pensiones.
Verónica nació en Temuco, vivió con la familia un tiempo en Valdivia y luego viajó a Concepción, donde estudia y pasa la mayor parte de su tiempo.
Ahora hace clases de alemán para ayudarse. "No puedo depender y no me gusta sacarles dinero a mis padres. ellos trabajan duro".
Cuando viajó a Holanda como Reina de los Ríos, aprovechó de visitar otros países y se quedó en Alemania cuatro meses trabajando como vendedora de un automercado y haciendo clases de español.
Pololea con un abogado de Concepción, pero no tiene como meta casarse.
"El matrimonio es difícil", dice.
"Una debe estar muy segura. A veces una cree que está segura, pero sólo es una idea. Hace falta tiempo para convencerse.
Sin embargo, el matrimonio para mí es algo precioso, por lo mismo no puedo actuar con apuro. creo que en él debe buscarse ayuda mutua y comprensión.
Me gustaría no tener nunca que separarme, tener un amor que no termine. veo tantas amigas mías separadas..."
¿Y qué piensa de la liberación de la mujer?
La apoyo hasta cierto punto. Creo que la mujer debe preocuparse de tener una actividad que la enriquezca, que la haga un ser completo, que aprenda algo que le permita desempeñarse, ser independiente. Al mismo tiempo creo en una relación de pareja de ayuda mutua. Así se sentirá más satisfecha de aportar algo.
¿Por qué elegiste Biología como profesión?
Me gusta la naturaleza, saber el funcionamiento de los organismos, de la vida. Me encanta la zoología, salir a terreno.
¿Te afecta la soledad?
A veces me siento terriblemente sola y tengo que superarme, pero ya no me da miedo. Con mi hermana siempre estuvimos lejos por razones de estudio. Estábamos internas. Al final eso sirve. Una se pone dura porque hay que saber defenderse. Ahora mi hermana está en Santiago donde trabaja y hace el curso para auxiliar de vuelo.
Y Verónica está tan acostumbrada a hacer su vida que no se imagina quedarse en el campo. "Estar en un fundo aburre. Me encanta el campo, pero sólo por unos días, cuando voy de vacaciones a ver a mis padres.
Se hace toda sus cosas. Se lava hasta las sábanas, y se cocina a diario.
¿Y por las noches no sientes miedo nunca?
A veces siento algún miedo, pero es un miedo sobrenatural. No es miedo a la muerte. Por último si me muero alguien cobra el seguro de vida.
Se refiere al seguro de vida por cincuenta mil dólares que recibió como uno de los tantos premios que le corresponden a la Miss Chile, comentario que deja de manifiesto su sentido del humor.
¿Qué significado tiene para ti ser Miss Chile?
¡Uf!, tengo la sensación de que estoy soñando. Tantas cosas. Ha sido toda una experiencia. Durante el concurso hice amistades, aprendí a saber por mis propios ojos lo que es un concurso de belleza bien organizado. No falló nada. Me di cuenta que no hay nadie comprado. Las candidatas nos unimos montones, constituimos una gran familia.
Verónica es una chica sencilla, "al lote", como dice ella. Casi no se maquilla y pertenece a ese tipo de gente que mientras más se conoce más se la quiere. Tiene un talento innato de modelo. Inagotable, se amolda a todas las exigencias. No le gusta mucho que la examinen, exponerse demasiado al público, y por eso se resistía a participar en el concurso. Pero una vez que salió elegida, colaboró con todos y tuvo siempre una sonrisa dispuesta para todo el mundo.
¿Qué esperas del concurso Miss Universo?
Espero poder representar lo mejor posible a la chilena en el exterior.
Con su sensibilidad y belleza, creemos que así será.
Y sabemos que el resto de las chilenas que compitieron con ella están seguras de tener una excelente embajadora de lo mejor que se da en la juventud de nuestro país.