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Miss Israel llega al Miss Mundo |
Desde el momento que una sofisticada Miss Israel bajó del avión que la llevó al concurso Miss Mundo 1960, Gila Golan encantó a los fotógrafos que en ese instante la convirtieron en una de las favoritas para llevarse la corona. Pero, tras esa resplandeciente sonrisa, existía un pasado muy distinto al glamoroso mundo de la belleza que ahora la rodeaba, una historia que comenzaba el año 1940, en la época del Holocausto en Polonia...
Sus primeros recuerdos se remontaban a una calle acribillada de bombardeos aéreos. Se recordaba a sí misma llorosa, hambrienta y con frío. Tenía entonces tres años cuando fue recogida de entre las ruinas de las casas destruidas: en ese momento comenzaba su nueva vida.
Gila fue trasladada a un hogar católico de la familia Zavatski, y luego al sur de Francia, por un miembro del la Organización Judía de huérfanos, a una escuela donde junto a otros 400 niños, aprendió idisch y el hebreo.
"Un día un gran barco me llevó a Israel -contaba Gila- y allá me bautizaron Mara, nombre que más adelante cambié por Myriam Goldenburg".
Cuando tuvo la edad suficiente, trabajó un "kibbutz", las granjas comunitarias de Israel.
Aunque en un principio Gila había querido ser maestra, luego desistió la idea y como hasta entonces nadie la había adoptado, decidió salir a ganarse la vida por si misma. Para entonces, la tímida muchacha se había convertido en una linda joven cuyos cabellos negros hacían resaltar sus expresivos ojos y facciones suaves. Fue en 1960 la suerte golpeó a su puerta cuando un fotógrafo hollywoodense, que estaba de paso por Tel Aviv, la fotografió para una revista femenina y como resultado el Director de la publicación le sugirió que participara en el concurso Miss Israel, donde ganó el primer lugar.
Con la intención de evitar problemas a sus conservadores benefactores, cambió su nombre por el de Gila Gola.
Así había llegado a Londres al concurso Miss Mundo donde resultó segunda, detrás de la argentina Norma Cappagli.
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Finalista de Miss Mundo 1960 |
Después de la competencia, ya convertida en modelo, el gobierno de Israel la envió a NuevaYork a recaudar fondos y en la ciudad de los rascacielos tomó clases de Inglés y actuación: terminó por quedarse a vivir allí.
Tres años más tarde adoptó la ciudadanía norteamericana.
Y como era de esperarse, su belleza no pasó inadvertida y, después de un leve retoque en la nariz, en 1965 comenzó su carrera cinematográfica en Hollywood, encarnando a Elsa en la película "Ship of Fools".
Para entonces, la maquinaria publicitaria de Hollywood sacaba el mayor partido posible a sus orígenes de niña sin pasado ni fecha de nacimiento, y hacía gran despliegue de su estilo inocentemente sexy. Era la "starlet" perfecta.
En 1966 logró el reconocimiento internacional en "Our Man Flint, una cinta de espías, al estilo James Bond, donde actuó junto al famoso James Coburn.
Luego surgieron otros papeles, como "Three on a Couch", compartiendo roles junto a Jerry Lewis y Janet Leigh. En 1969 trabajó en una fantasía del oeste "The Valley of Gwangi".
Con el tiempo se casó y se divorció, se volvió a cazar enviudó, y finalmente se casó por tercera vez.
Gila es madre de varios hijos, de sus tres matrimonios, y en la actualidad dirige un negocio de inversión.